El lugar más pequeño para colocar una marca en el motor es también uno de los más vistos. La visera del casco mide pocos centímetros, pero es el único espacio que se queda en el encuadre cuando la cámara busca los ojos del piloto. Y es ahí, más que en el lateral del coche o de la moto, donde hoy se juega una parte creciente de la visibilidad de un patrocinador.
En el motor, la búsqueda de la atención del espectador no se detiene en la pista, los coches o las motos: llega hasta los rincones más pequeños y tácticos, como las viseras de los cascos de los pilotos. Espacios aparentemente insignificantes que se han revelado como un activo excepcional para los patrocinadores, siempre en busca de nuevas formas de destacar entre las muchas marcas presentes, a veces de forma desordenada, en máquinas, monos y muros de boxes.
Unidos a la estrella
En los últimos años ha crecido con claridad el peso de los patrocinadores que eligen exhibir su marca en el piloto. Cada milímetro del casco, del mono y, más aún, de la visera se ha vuelto valioso. La cercanía física con el campeón convierte esta opción en una de las primeras a considerar cuando se plantea un proyecto de patrocinio con objetivos de visibilidad ambiciosos y una inversión contenida.
Después de la carrera, en las entrevistas y en el podio, estos espacios pequeños pero tácticos garantizan una visibilidad prolongada, porque están ligados a un ser humano, que transmite emociones de forma distinta y más potente que una máquina, por extraordinaria que sea una Fórmula 1 o una MotoGP.
Visibilidad y encuadres privilegiados
La visera ofrece una posición privilegiada: el logo sigue visible cada vez que la cámara frontal enfoca al piloto, con planos cerrados que buscan los ojos de los protagonistas. Y estar ahí es decisivo en una época en la que los medios digitales son el canal principal por el que circulan las imágenes de pilotos y equipos.
En las redes sociales, consumidas sobre todo desde el móvil y por tanto en pantallas pequeñas, dominan precisamente los planos cerrados. Y el público es enorme: a finales de 2025 la Fórmula 1 sumaba 114,5 millones de seguidores en sus canales, mientras que MotoGP superó los 60 millones. Para un patrocinador, la visera no es un detalle: es la parte del casco que acaba en el formato vertical. Lo contamos también en nuestra guía sobre el patrocinio del motor en las redes sociales.

Espacios del piloto y espacios del equipo
A diferencia de los amplios espacios disponibles en las máquinas y en el material de los equipos, la visera es un espacio ligado al piloto. Esta distinción ofrece al patrocinador una posibilidad exclusiva: vincularse no solo al equipo, sino también a la imagen personal y al carisma de quien conduce, con un impacto emocional más fuerte en el público.
En nuestra experiencia, el casco suele ser un espacio gestionado por el piloto y su mánager, dentro de los límites fijados por el contrato con el equipo y por los patrocinadores de categoría. Es uno de los motivos por los que un proyecto en la visera se construye con el piloto, incluso antes que con el equipo. Para la Fórmula 1 hemos explicado las reglas y el valor de este espacio en el artículo sobre el casco de Fórmula 1 y sus patrocinadores.
Dos ejemplos: Unbraked y Galileo
Dos proyectos de nuestro portfolio muestran bien cómo funciona. En 2024 Unbraked, tienda online de recambios para motos, se convirtió en socio del Gresini Racing con su logo en la visera de Alex Márquez durante toda la temporada. En 2020 la marca de lentes oftálmicas Galileo acompañó a Andrea Dovizioso como patrocinador personal, con su marca en el casco del piloto de Forlimpopoli.
Estas colaboraciones no solo aprovecharon la visibilidad de una posición destacada: generaron historias coherentes con el producto, un recambio que necesita quien va en moto, una lente que ayuda a ver mejor. En pocas palabras, creatividad y estrategia convierten un pequeño espacio físico en una potente herramienta de marketing.

Un poco de historia: de 1968 a los cascos de hoy
En la Fórmula 1, la publicidad comercial en los coches llegó solo a principios de 1968, cuando la FIA relajó sus normas tras la retirada del apoyo de empresas como BP, Shell y Firestone. Hasta entonces los coches corrían con los colores nacionales: rojo para Italia, azul para Francia, verde para el Reino Unido. Juan Manuel Fangio, Nino Farina y Jack Brabham ganaron sus títulos en coches sin decoraciones comerciales.
El cambio fue inmediato. El Lotus de Colin Chapman abandonó el British racing green por los colores de los cigarrillos Gold Leaf, y desde entonces las decoraciones patrocinadas se convirtieron en la norma, cambiando para siempre el aspecto de este deporte.

¿Y este casco? Cuenta una historia que dice mucho de aquellos años. Una célebre foto de época, atribuida al casco de Jochen Rindt, muestra un adhesivo con el texto «This $pace to let», este espacio se alquila: un anuncio dirigido a posibles patrocinadores, pegado en el lateral del casco, cuando la visera aún no era el espacio más disputado. Rindt, nacido en Alemania, criado en Graz y con licencia austriaca, sigue siendo el único campeón del mundo de Fórmula 1 proclamado después de su muerte, en 1970, y de sus contratos se ocupaba su amigo Bernie Ecclestone, el hombre que más tarde convertiría la F1 en una industria global.
Impresiona pensar cuánto ha cambiado el sector desde entonces. Entonces se buscaba a alguien dispuesto a comprar el espacio. Hoy el espacio en el casco de un campeón se negocia por temporadas.
Por qué confiar en una agencia de patrocinio
La evolución de las estrategias de patrocinio en el motor demuestra lo importante que es tener en la mesa a una agencia especializada. Quien conoce el paddock sabe dónde están los espacios disponibles, qué pilotos tienen margen en el casco, cómo se negocian condiciones y duración y cómo se construye una activación alrededor de un logo tan pequeño. En este contexto, el papel de una agencia de patrocinios deportivos es esencial para moverse con éxito entre el paddock y los boxes, tanto en MotoGP como en Fórmula 1.
Un espacio pequeño con un gran valor
La visera del casco es un espacio publicitario de gran valor en el motor, porque ofrece al patrocinador una visibilidad directa y reconocible, ligada al rostro del piloto. En un mundo en el que cada detalle cuenta, elegir este espacio aparentemente modesto puede marcar la diferencia en el posicionamiento de una marca, siempre que se construya una historia a su alrededor. Pocos centímetros. Mucha atención. El resto lo hace la historia que pongas encima.
Preguntas frecuentes sobre el patrocinador en la visera
¿Por qué un patrocinador elige la visera del casco?
Porque es el espacio más ligado al rostro del piloto: se queda en el encuadre cuando la cámara se cierra sobre los ojos, durante la carrera, las entrevistas y el podio. Permite asociar la marca a la persona y no solo al equipo, a menudo con una inversión menor que los espacios en las máquinas.
¿Qué visibilidad tiene un logo en la visera?
Mucha, sobre todo en las redes sociales, donde dominan los planos cerrados vistos en pantallas pequeñas. A finales de 2025 la Fórmula 1 sumaba 114,5 millones de seguidores en sus canales y MotoGP más de 60 millones: un público que ve sobre todo los rostros de los protagonistas.
¿Quién decide los patrocinadores del casco de un piloto?
En nuestra experiencia, el casco suele ser un espacio gestionado por el piloto y su mánager, dentro de los límites fijados por el contrato con el equipo y por los patrocinadores de categoría. Por eso un proyecto en la visera se construye ante todo con el piloto.
¿Cuándo llegaron los patrocinadores a la Fórmula 1?
A principios de 1968, cuando la FIA admitió la publicidad comercial en los coches tras la retirada del apoyo de empresas como BP, Shell y Firestone. Lotus fue el primer gran equipo en cambiar de decoración, pasando del verde británico a los colores de los cigarrillos Gold Leaf.
¿Qué es el casco This space to let?
Es una célebre foto de época, atribuida al casco de Jochen Rindt, con un adhesivo que ofrecía el espacio en alquiler a los patrocinadores. Rindt, único campeón del mundo de Fórmula 1 proclamado después de su muerte, en 1970, confiaba sus contratos a su amigo Bernie Ecclestone.
¿Qué ejemplos hay de patrocinador en la visera?
En 2024 Unbraked, tienda de recambios para motos, fue socio del Gresini Racing con su logo en la visera de Alex Márquez durante toda la temporada. En 2020 la marca de lentes Galileo fue patrocinador personal de Andrea Dovizioso, con su marca en el casco.