El cambio de una MotoGP no está al revés. El que está al revés es el nuestro, el de las motos de calle, si se mira con los ojos de quien tiene que cambiar de marcha con la moto todavía inclinada, a la salida de curvas trazadas a más de sesenta grados. En la moto de todos los días la primera se engrana empujando la palanca hacia abajo y las demás marchas se suben tirando de ella hacia arriba, con la punta del pie metida debajo. En MotoGP ocurre lo contrario: la primera se engrana tirando de la palanca hacia arriba, y para subir de marcha se empuja hacia abajo.
En el paddock lo llaman GP shift; en español, cambio invertido. Parece una manía de circuito. En mi opinión es uno de los ejemplos más claros de cómo, en las carreras, un detalle técnico nace siempre de un problema concreto. Aquí el problema tiene nombre: el asfalto.
El problema: el pie y el asfalto
Una MotoGP en curva alcanza ángulos de inclinación impensables para cualquier moto de calle. En 2019, en los segundos libres de Sachsenring, Marc Márquez llegó a 66 grados en la curva 3. Con esos ángulos, la estribera interior, y con ella la bota del piloto, va a pocos centímetros del suelo.
El momento delicado es la salida de la curva. Es ahí donde el piloto abre gas y empieza a subir de marcha, con la moto todavía inclinada. La palanca del cambio está a la izquierda: en las curvas a izquierdas, el pie que la acciona es el que mira hacia el asfalto. Con el esquema de calle, para subir de marcha habría que meter la punta del pie debajo de la palanca y levantarla, en un espacio que con esa inclinación prácticamente no existe. Con el cambio invertido basta con pisar desde arriba: el pie se queda sobre la palanca, la estribera sigue donde debe estar y el gesto es más rápido y más seguro.
Las reducciones, en cambio, se hacen casi todas en la frenada, en su mayoría antes de que la moto llegue a la inclinación máxima. Ahí levantar la palanca no es un problema. El cambio invertido simplemente coloca cada gesto en el punto de la curva en el que el cuerpo tiene espacio para hacerlo.
Qué dice el reglamento
El esquema de la palanca no lo impone el reglamento: es una elección del piloto y del equipo, y en MotoGP el cambio invertido es la opción ampliamente mayoritaria. El reglamento técnico de la FIM fija en cambio los límites de la caja de cambios, empezando por el número de marchas: seis como máximo.
El reglamento prohíbe además, negro sobre blanco, tres soluciones: los cambios de doble embrague, las transmisiones de variación continua y los cambios automáticos. Está permitido el quickshifter, el sistema que hace posible cambiar de marcha sin usar el embrague y, al subir, sin cerrar gas. El cambio de una MotoGP sigue siendo manual en el sentido más literal: la marcha la decide y la engrana el pie del piloto.
El cambio seamless: la marcha sin vacío
Dentro de la caja, sin embargo, una MotoGP tiene poco en común con una moto de calle. En 2011 Honda llevó a MotoGP el cambio seamless, literalmente sin costuras, y en pocos años todos los fabricantes lo adoptaron. En un cambio convencional hay un instante, durante el cambio de marcha, en que la transmisión queda desconectada y el empuje se interrumpe. En el seamless la marcha siguiente se engrana mientras la anterior todavía transmite la potencia a la rueda, y el vacío prácticamente desaparece.
La ventaja no está tanto en las décimas ganadas en la recta como en la estabilidad. Una moto que no recibe un tirón en cada cambio se mantiene estable incluso cuando se sube de marcha inclinada, es decir, justo en la situación para la que nació el cambio invertido. No todas las categorías lo permiten: en Moto3 el reglamento excluye expresamente los cambios seamless e impone una transmisión convencional, con un solo par de engranajes acoplado a la vez.
Tres tópicos sobre el cambio de MotoGP
Uno: «las MotoGP tienen cambio automático». No, y el reglamento lo prohíbe. El quickshifter y el seamless hacen que el cambio de marcha sea casi instantáneo, y desde fuera el sonido recuerda al de un automático, pero siempre es el piloto quien decide cuándo y qué marcha engranar.
Dos: «el cambio invertido sirve para ir más rápido». No directamente. Sirve para cambiar de marcha en el punto y en la posición en que el piloto lo necesita, con el cuerpo trabajando para mantener la moto en la trazada. La velocidad llega como consecuencia, no de la palanca.
Tres: «es una solución que solo existe en MotoGP». El GP shift está muy extendido en las carreras en circuito, y muchas motos deportivas de serie permiten invertir el esquema de la palanca. Quien pasa de la carretera al circuito, antes o después, se encuentra ante la misma pregunta.
Qué tiene que ver con una marca
Contado así, el cambio invertido es una curiosidad para aficionados. Mi lectura es otra. Es un ejemplo de cómo en MotoGP cada detalle es el resultado de un problema resuelto, medido y optimizado hasta el último centímetro, como la pierna fuera en la frenada, de la que hablamos en otro artículo sobre por qué la sacan los pilotos. Para una empresa técnica es la misma lógica que rige su propio trabajo, solo que llevada a más de 360 kilómetros por hora.
No todas las marcas necesitan hablar de técnica. Pero quien la vende, de los componentes a la electrónica y la ingeniería, encuentra en MotoGP un lenguaje común con el público al que quiere llegar. Las diferencias con Superbike, que usa motos derivadas de serie, las explicamos en la comparación entre MotoGP y Superbike; el marco técnico del próximo ciclo está en las nuevas reglas de MotoGP 2027. Quien quiera entender cómo se entra de verdad en el campeonato puede empezar por nuestra guía del patrocinio en MotoGP o por la página dedicada a los patrocinios en MotoGP.
Al revés, sí. Pero solo para quien mira desde fuera.
Preguntas frecuentes sobre el cambio de MotoGP
¿Por qué las MotoGP tienen el cambio invertido?
Porque los pilotos suben de marcha a la salida de las curvas, con la moto todavía muy inclinada. Con el esquema de calle tendrían que meter la punta del pie debajo de la palanca y levantarla, muy cerca del asfalto; con el cambio invertido basta con pisar la palanca desde arriba, un gesto más rápido y más seguro. Las reducciones, en cambio, se hacen en la frenada, cuando la moto todavía está poco inclinada.
¿Cómo funciona el cambio invertido?
Es el esquema contrario al de las motos de calle. La primera se engrana tirando de la palanca hacia arriba, y para subir a las marchas siguientes se empuja la palanca hacia abajo; para reducir se levanta. En las motos de calle, en cambio, la primera se engrana empujando hacia abajo y las demás marchas se suben tirando de la palanca hacia arriba.
¿Las MotoGP tienen cambio automático?
No. El reglamento técnico de la FIM prohíbe los cambios automáticos, los cambios de doble embrague y las transmisiones de variación continua. Está permitido el quickshifter, que hace posible cambiar de marcha sin embrague y, al subir, sin cerrar gas, pero siempre es el piloto quien engrana cada marcha con el pie.
¿Cuántas marchas tiene una MotoGP?
Seis como máximo, como establece el reglamento técnico de la FIM. El cambio es secuencial y manual: el piloto sube y baja una marcha cada vez con el pie izquierdo, ayudado por el quickshifter, que en MotoGP funciona tanto al subir como al reducir.
¿Qué es el cambio seamless de MotoGP?
Es un cambio en el que la marcha siguiente se engrana mientras la anterior todavía transmite la potencia a la rueda, de modo que el empuje no se interrumpe durante el cambio. Lo llevó a MotoGP Honda en 2011 y hoy lo usan todos los fabricantes. En Moto3, en cambio, está prohibido.
¿Todos los pilotos de MotoGP usan el cambio invertido?
El esquema de la palanca es una elección del piloto y no lo impone el reglamento, pero en MotoGP el cambio invertido es la opción ampliamente mayoritaria. Está muy extendido en las carreras de motos en circuito, y muchas motos deportivas de serie permiten invertir el esquema de la palanca.