Un IndyCar no se compra entero, y eso ya dice mucho de su precio. El chasis, igual para todos, se compra a Dallara: cuando debutó en 2012 costaba 349.000 dólares, un precio acordado por la serie. El motor, en cambio, no se compra en absoluto: se alquila a Chevrolet o a Honda, y en 2025 el alquiler costaba 1,6 millones de dólares por temporada y por coche. Luego está todo lo demás, que es la parte más grande: hacer correr un IndyCar durante un campeonato completo le cuesta a un equipo, de media, entre 8 y 10 millones de dólares por coche.
Dicho así, parece mucho. Al lado de la Fórmula 1, es casi una ganga. Vamos a desglosar la cuenta, partida por partida.
El chasis: 349.000 dólares, en 2012
Desde 2012 todos los equipos de la IndyCar corren con el mismo chasis, el Dallara DW12. Fue una decisión que cambió la economía de la serie: nadie diseña su propio coche, todos compran la misma base al mismo constructor, a un precio negociado por la IndyCar. Cuando se presentó, el chasis costaba 349.000 dólares y el coche completo, sin motor, 385.000: alrededor de un 45% menos que la generación anterior.
No hay una lista de precios oficial actualizada y pública, pero según los propietarios de equipo consultados por RACER a finales de 2025 un DW12 nuevo cuesta hoy entre 800.000 dólares y un millón, más del doble del precio de lanzamiento. Entretanto, el coche ha incorporado el kit aerodinámico universal de 2018 y el aeroscreen de 2020. Además, un equipo nunca compra un solo chasis: necesita coches de reserva, recambios y los distintos paquetes aerodinámicos para óvalos y circuitos permanentes. Ahí es donde el coste del coche empieza a convertirse en el coste de una temporada.
El motor no se compra, se alquila
El corazón de un IndyCar es un V6 biturbo de 2,2 litros, fabricado por Chevrolet o por Honda. Ningún equipo es su propietario: lo alquila al fabricante para todo el campeonato. En 2024 el alquiler costaba 1,45 millones de dólares por coche; para 2025 los fabricantes fueron autorizados a subirlo 150.000 dólares, hasta 1,6 millones.
Cada temporada de alquiler cuesta más que un chasis nuevo. Y el motor es también el cuello de botella de la serie: Chevrolet y Honda son los únicos proveedores, cada coche más en la parrilla es un motor más que fabricar y atender en pista, y el número de motores disponibles es desde hace años uno de los temas candentes de la IndyCar.
El híbrido sale de una reserva común
Desde julio de 2024 los IndyCar son híbridos, y también aquí la serie eligió el camino de la pieza única. La unidad híbrida la suministra Ilmor y es propiedad de la IndyCar: se precinta antes del montaje y se asigna por sorteo a los equipos a partir de una reserva de unidades que Ilmor pone a disposición en cada evento, como establece el reglamento. Ningún equipo puede desarrollarla ni modificarla.
Eso no la ha hecho gratuita. Preguntados por 2024, tres propietarios de equipo de cada cinco hablaron de presupuestos un 20-25% más altos que el año anterior, sobre todo por los costes ligados al híbrido; para Michael Shank, de Meyer Shank Racing, el aumento superó el 40%. Más caballos, pero también más kilos que compensar, como explicamos al hablar de cuánto pesa un IndyCar.
Cuánto cuesta una temporada
Chasis y motor son solo el principio. Un equipo tiene que pagar pilotos, mecánicos e ingenieros, viajes de una costa a otra de Estados Unidos, neumáticos, recambios, pruebas y todo el trabajo que no se ve en televisión. Hasta 2023 un coche costaba de media entre 6 y 8 millones de dólares por temporada; con el híbrido la media subió a 8-10 millones por coche.
Parte de ese dinero vuelve. La serie reparte los contratos del Leaders Circle entre los 22 primeros coches de la clasificación de equipos del año anterior: en 2025 valían 1,2 millones de dólares cada uno, y para 2026 Penske Entertainment los elevó a unos 1,7 millones, el mayor aumento desde el nacimiento del programa. El resto lo tienen que cubrir los propietarios, los pilotos que aportan presupuesto y, sobre todo, los patrocinadores.
IndyCar y Fórmula 1: otra escala de gasto
La comparación con la Fórmula 1 ayuda a entender las proporciones. En 2026 el techo de gasto de la F1 subió a 215 millones de dólares para un equipo de dos coches, y de ese techo quedan excluidos, entre otras cosas, los sueldos de los pilotos y de los tres directivos mejor pagados, el marketing y los viajes. Aun dividiéndolo entre dos coches, y aunque el presupuesto de un IndyCar incluye pilotos y viajes, la diferencia sigue siendo de más de diez veces. En la F1 cada equipo diseña su propio coche; en la IndyCar lo compra ya hecho. Buena parte de la diferencia de coste nace de ahí, más que de las prestaciones, que de todos modos son distintas, como explicamos en la comparación entre IndyCar y Fórmula 1.
Para una empresa, esta diferencia es una información valiosa. En una serie en la que una temporada entera cuesta una pequeña fracción del techo de gasto de un equipo de Fórmula 1, la aportación de un patrocinador pesa mucho más en las cuentas de quien la recibe, y se nota en pista. Qué se compra realmente, con qué paquetes y a qué precios, lo hemos ordenado en la guía sobre el patrocinio en la IndyCar; quien mire en cambio a la Fórmula 1 puede empezar por nuestra página sobre cómo patrocinar en Fórmula 1.
La cuenta de 2028
La IndyCar se prepara para cambiar de coche. El IR-28, presentado en julio de 2026, debutará en 2028 con un chasis Dallara nuevo, un V6 biturbo de 2,4 litros y un híbrido con batería en lugar de los supercondensadores. Será el primer coche completamente nuevo desde 2012 y, por tanto, también la primera gran inversión para los equipos tras dieciséis temporadas con el mismo chasis. El precio aún no se ha comunicado oficialmente: la serie ha dicho a los propietarios que quiere mantenerse en línea con el de un DW12 nuevo, que ellos sitúan entre 800.000 dólares y un millón. Más del doble de los 385.000 dólares de 2012, y aun así mucho menos de lo que cuesta, año tras año, la temporada, que sigue siendo el verdadero gasto.
Preguntas frecuentes sobre el coste de un IndyCar
¿Cuánto cuesta un IndyCar?
Un IndyCar no se compra entero. El chasis Dallara DW12, igual para todos los equipos, costaba 349.000 dólares en su debut en 2012, con el coche completo a 385.000 dólares sin motor. El motor se alquila a Chevrolet o Honda: en 2025 el alquiler costaba 1,6 millones de dólares por temporada y por coche. Una temporada completa le cuesta a un equipo de media entre 8 y 10 millones de dólares por coche.
¿Cuánto cuesta el motor de un IndyCar?
El motor no se vende: los equipos lo alquilan a Chevrolet o a Honda para todo el campeonato. En 2024 el alquiler costaba 1,45 millones de dólares por coche; en 2025 los fabricantes fueron autorizados a subirlo 150.000 dólares, hasta 1,6 millones. Cada temporada de alquiler cuesta más que la compra de un chasis nuevo.
¿Cuánto gasta un equipo de IndyCar en una temporada?
Hasta 2023 un coche costaba de media entre 6 y 8 millones de dólares por temporada. Con la llegada del híbrido, a mediados de 2024, la media subió a 8-10 millones por coche. Una parte vuelve con los contratos del Leaders Circle, reservados a los 22 primeros coches de la clasificación de equipos: valían 1,2 millones de dólares en 2025 y unos 1,7 millones en 2026.
¿Los equipos de IndyCar construyen su propio coche?
No. Desde 2012 todos usan el mismo chasis Dallara DW12, comprado al precio negociado por la serie, y lo mismo ocurre con la unidad híbrida: la suministra Ilmor, es propiedad de la IndyCar y se asigna por sorteo a partir de una reserva de unidades que pone a disposición Ilmor. Los equipos trabajan en reglajes, estrategia y puesta a punto, no en el diseño del coche.
¿Qué cuesta más, la IndyCar o la Fórmula 1?
Cuesta mucho más la Fórmula 1. En 2026 el techo de gasto de un equipo de F1, que alinea dos coches, es de 215 millones de dólares, y quedan fuera, entre otras cosas, los sueldos de los pilotos, el marketing y los viajes. En la IndyCar un coche cuesta de media entre 8 y 10 millones de dólares por temporada, sueldos y viajes incluidos: aun dividiendo el techo de la F1 entre dos coches, la diferencia sigue siendo de más de diez veces. Buena parte de la diferencia nace de que en la F1 cada equipo diseña su propio coche.
¿Cuándo cambiará el IndyCar?
En 2028, con el IR-28: chasis Dallara nuevo, V6 biturbo de 2,4 litros de hasta 760 caballos y un híbrido con acumulador de batería. Será el primer coche completamente nuevo desde 2012. El precio del nuevo chasis aún no se ha comunicado oficialmente; la serie quiere mantenerlo en línea con el precio actual del DW12, que los propietarios estiman entre 800.000 dólares y un millón.