Cuatro títulos mundiales, 51 victorias, 33 poles y 106 podios en 199 Grandes Premios. Y, sin embargo, el apodo que se le quedó a Alain Prost no habla de velocidad: habla de método. Lo llamaban el Profesor, y en mi opinión es la definición más precisa que la Fórmula 1 ha dado nunca a un campeón.
Se suele decir que en Fórmula 1 gana el más rápido. Prost pasó trece temporadas demostrando otra cosa: gana quien llega a la última vuelta con neumáticos, frenos y motor todavía capaces de pelear. Trataba una carrera como un presupuesto. Se gasta cuando hace falta, no cuando se puede. Quien trabaja a diario con presupuestos de patrocinio, como yo, reconoce enseguida esa forma de razonar.
Quién es Alain Prost, en pocas palabras
Alain Prost nació el 24 de febrero de 1955 en Lorette, en el departamento del Loira. Fue campeón del mundo de Fórmula 1 en 1985, 1986 y 1989 con McLaren y en 1993 con Williams, el primer francés en ganar el título. Sus 51 victorias fueron el récord absoluto hasta el Gran Premio de Bélgica de 2001, cuando Michael Schumacher logró la quincuagésima segunda. Tras su retirada fue propietario de un equipo de F1, asesor de Renault, copropietario de un equipo de Fórmula E y tres veces campeón de las carreras sobre hielo del Trophée Andros.

De los karts a la Fórmula 1: un ascenso sin atajos
Prost descubrió los karts a los 14 años, durante unas vacaciones familiares. En 1973 fue campeón de Europa júnior y en 1974 campeón de Francia en la categoría sénior. En 1976 pasó a los monoplazas y ganó el campeonato francés de Fórmula Renault imponiéndose en todas las carreras menos una; en 1977 sumó también el título europeo. En 1978 fue campeón de Francia de Fórmula 3 y en 1979 revalidó ese título y ganó además el europeo.
Su debut en Fórmula 1 llegó en 1980 con McLaren, y Prost sumó puntos ya en su primera carrera, en Argentina. El coche, sin embargo, no era competitivo, y para 1981 aceptó la oferta de Renault. En el Gran Premio de Francia, en Dijon, llegó la primera victoria, y al final de la temporada fueron tres. En 1983 se presentó en la última carrera, en Kyalami, líder del mundial con 57 puntos frente a los 55 de Nelson Piquet: el motor le falló y el título fue para el brasileño.
Medio punto: 1984 con Lauda y los dos primeros títulos
En 1984 Prost volvió a McLaren y encontró como compañero de equipo a Niki Lauda. Ganó siete carreras frente a las cinco del austriaco y, aun así, perdió el mundial por medio punto, el margen más pequeño de la historia de la categoría. La cuenta se explica en Mónaco: la carrera se detuvo por la lluvia con Prost en cabeza, y recibió la mitad de los puntos previstos por la victoria.
La revancha llegó enseguida. En 1985 Prost se convirtió en el primer campeón del mundo francés, y en 1986 repitió ganando la última carrera en Adelaida, donde Nigel Mansell perdió el título por el reventón de un neumático. Dos títulos consecutivos construidos sobre la regularidad, no sobre la vuelta rápida.
Hay un detalle de aquellos años que suelo contar a los clientes. El motor de McLaren se llamaba TAG Porsche: lo fabricaba Porsche, pero lo había financiado Mansour Ojjeh, que con su grupo TAG puso los 5 millones de dólares necesarios para el desarrollo y se convirtió en copropietario del equipo. Un patrocinador que no compra una pegatina, sino la pieza que hace ganar. Traducido a lenguaje comercial: la presencia más fuerte en Fórmula 1 es la que entra en el proyecto técnico.
Senna, Suzuka y la rivalidad que definió una época
En 1988 llegó a McLaren Ayrton Senna. Esa temporada McLaren-Honda ganó 15 de las 16 carreras: ocho Senna y siete Prost. El título fue para el brasileño, aunque Prost había sumado más puntos en total; según el reglamento de la época, solo contaban los 11 mejores resultados.
Dos pilotos en las antípodas. Senna, instintivo, dispuesto a arriesgarlo todo en una vuelta de clasificación; Prost, racional, convencido de que la carrera se decide en la gestión. El punto de ruptura fue el Gran Premio de Japón de 1989: en la chicane de Suzuka los dos se tocaron, Senna volvió a la pista y ganó, pero fue descalificado y el tercer título fue para Prost. Un año después, de nuevo en Suzuka, los papeles se invirtieron: Senna lo sacó de la pista en la primera curva y el mundial de 1990 fue suyo.

Ferrari: el «camión» y el despido
En 1990 Prost fichó por Ferrari, como compañero de Mansell. Ganó cinco carreras y terminó segundo en el mundial, a un paso del título. 1991 fue en la dirección contraria: ninguna victoria y una relación con Maranello que se deterioró durante toda la temporada. Tras el Gran Premio de Japón, Prost dijo que conducir su Ferrari había sido como conducir «un camión horrible». Ferrari lo despidió en la víspera de la última carrera, en Australia.
La frase pasó a la historia como la causa, pero fue el último acto de una ruptura que se arrastraba desde hacía más de un año: el propio Prost habló de motivos políticos, ligados a su deseo de tener voz en las decisiones del equipo. 1992 fue un año sabático, entre pruebas con Ligier y trabajo como comentarista de televisión.
1993: el cuarto título con Williams y la retirada
En 1993 Prost volvió a la pista con Williams-Renault, el mejor coche de la parrilla. Ganó siete carreras y se aseguró el cuarto título a falta de dos citas. En Estoril anunció su retirada: su asiento sería para Senna. En la última carrera, en Adelaida, los dos rivales subieron juntos al podio.
Lo que vino después lo recuerda todo el mundo. La mañana del 1 de mayo de 1994, en Imola, Senna lo saludó durante una vuelta a bordo grabada para TF1: «Un saludo especial a nuestro querido amigo Alain. Te echamos de menos, Alain». Pocas horas después, en la séptima vuelta de la carrera, llegó el accidente que le costaría la vida. Prost fue uno de los que llevaron su féretro en el funeral.

Por qué lo llamaban el Profesor
A Prost nunca le gustó el apodo, pero admitió que describía bien su forma de correr. El motivo salta a la vista. Pilotaba de forma limpia, sin movimientos inútiles, y ahorraba neumáticos y frenos en la primera parte de la carrera para tenerlos al final. Pasaba horas con los ingenieros trabajando en la puesta a punto. Se inspiró abiertamente en Jackie Stewart y Jim Clark, dos pilotos que ganaban sin dar la impresión de forzar.
Mi lectura es que Prost es el piloto más cercano a la forma en que una empresa debería plantear un patrocinio en Fórmula 1. No se compra la vuelta más rápida del domingo. Se compra un recorrido de temporadas, medido en los resultados que perduran. El Profesor lo había entendido en la pista hace cuarenta años.
Prost empresario: la apuesta de Prost Grand Prix
En febrero de 1997 Prost compró Ligier y la convirtió en Prost Grand Prix, un equipo francés con patrocinador principal francés, Gauloises Blondes, y desde 1998 con motor francés Peugeot. El primer año prometía mucho: Olivier Panis fue tercero en Brasil y segundo en España, antes de fracturarse las dos piernas en Canadá. En 1999 Jarno Trulli terminó segundo en el Nürburgring. Las victorias, sin embargo, nunca llegaron.
En noviembre de 2001 el equipo entró en administración judicial con deudas estimadas en unos 28 millones de dólares, y el 28 de enero de 2002 el tribunal de Versalles ordenó su liquidación. En mi opinión es una lección que sigue vigente: un proyecto construido sobre pocos grandes socios y una identidad nacional es fuerte mientras esos socios se quedan, y frágil el día en que uno se marcha.
Hielo, Fórmula E y Renault: una segunda vida deportiva
Lejos de la Fórmula 1, Prost siguió compitiendo. En el Trophée Andros, el campeonato francés de carreras sobre hielo, ganó tres títulos: en 2007 y 2008 con el Toyota Auris, y en 2012 con el Dacia Lodgy. En circuitos sin apenas adherencia, su estilo suave era una ventaja, no un capricho.
Después llegó la competición eléctrica. Como copropietario de e.dams, más tarde Renault e.dams, participó en los tres primeros títulos de equipos de la Fórmula E, de 2014-15 a 2016-17, y en el título de pilotos de Sébastien Buemi en 2015-16; en el mismo equipo corría su hijo Nicolas. Vendió su participación en 2018. Entretanto había vuelto a la Fórmula 1 con Renault, como asesor desde 2017 y consejero no ejecutivo desde 2019, cargo que mantuvo cuando el equipo pasó a llamarse Alpine. En enero de 2022 el equipo no le renovó el contrato, y Prost no ocultó su decepción por cómo se gestionó la noticia.

Alain Prost hoy
Hoy Alain Prost tiene 71 años y reparte su tiempo entre Suiza, a orillas del lago de Ginebra, y Dubái, donde tiene otra residencia. El 19 de mayo de 2026 su villa de Nyon fue asaltada por un grupo de ladrones encapuchados: la familia fue amenazada, su hijo fue obligado a abrir la caja fuerte y Prost sufrió una herida leve en la cabeza. Las autoridades detuvieron después a cinco sospechosos en Francia. No es la noticia que uno querría contar de un campeón, pero es la más reciente sobre su estado de salud.
Lo que queda, más allá de la crónica, es una forma de ganar. Prost nunca necesitó ser el más espectacular para ser el mejor. Los momentos de brillo se olvidan. El método queda.
Preguntas frecuentes sobre Alain Prost
¿Cuántos títulos mundiales ganó Alain Prost?
Cuatro: en 1985, 1986 y 1989 con McLaren y en 1993 con Williams-Renault. Fue el primer piloto francés en ganar el campeonato del mundo de Fórmula 1 y rozó al menos otros dos títulos; perdió el de 1984 frente a Lauda por medio punto.
¿Por qué a Alain Prost lo llamaban el Profesor?
Por su enfoque metódico: pilotaje limpio, gestión de neumáticos y frenos para tener margen al final, trabajo meticuloso en la puesta a punto con los ingenieros. Nunca le gustó el apodo, pero Prost admitió que describía bien su estilo.
¿Cuántas carreras ganó Alain Prost en Fórmula 1?
51 victorias en 199 Grandes Premios, con 33 poles y 106 podios. Sus 51 victorias fueron el récord de la Fórmula 1 hasta 2001, cuando Michael Schumacher ganó por quincuagésima segunda vez en el Gran Premio de Bélgica.
¿Por qué Ferrari despidió a Alain Prost?
Tras el Gran Premio de Japón de 1991, Prost comparó conducir su Ferrari con conducir «un camión horrible» y fue despedido en la víspera de la última carrera. La frase fue el último acto de una relación ya desgastada: Prost siempre habló de motivos políticos, ligados al papel que pedía en las decisiones del equipo.
¿Qué fue del equipo Prost Grand Prix?
Nacido en 1997 con la compra de Ligier, Prost Grand Prix compitió en Fórmula 1 hasta 2001 sin ganar ninguna carrera, con dos segundos puestos como mejor resultado. En noviembre de 2001 entró en administración judicial con deudas estimadas en unos 28 millones de dólares, y en enero de 2002 el tribunal ordenó su liquidación.
¿A qué se dedica hoy Alain Prost?
A sus 71 años vive entre Suiza y Dubái. Tras su retirada fue propietario de un equipo de Fórmula 1, copropietario de e.dams en Fórmula E y consejero de Renault-Alpine hasta enero de 2022. En mayo de 2026 sufrió una herida leve en la cabeza durante un robo en su casa de Nyon.