Tanto la Fórmula 1 como el MotoGP cuentan con una cartera de patrocinadores amplia e internacional. Son empresas que desde hace años acompañan por todo el mundo a las grandes series de dos y cuatro ruedas y que aprovechan esta increíble plataforma para darse a conocer e implicar al público en cualquier latitud. La visibilidad, televisiva y en el circuito, es uno de los activos más importantes: decenas de millones de espectadores se conectan religiosamente desde los cinco continentes para seguir las carreras del calendario, mientras que en los fines de semana más concurridos cientos de miles de personas llenan los circuitos.
Para garantizar que estos socios reciban con constancia y precisión la exposición que se les ha prometido, la Fórmula 1 y el MotoGP han construido un sofisticado e imponente sistema de producción audiovisual: un fascinante conjunto de herramientas, tecnologías y procedimientos que hace que el producto que ven los espectadores en todo el mundo sea coherente, controlado y de altísima calidad.

Patrocinadores y broadcasting
En la gran mayoría de los casos, uno de los principales beneficios que reciben los patrocinadores oficiales del Mundial de MotoGP o de la Fórmula 1 es la visibilidad en los circuitos. Metros y metros de vallas publicitarias se colocan con cuidado a lo largo de las curvas y las rectas de todos los trazados del mundo, de cara a las cámaras, para que los logotipos de las empresas patrocinadoras reciban una enorme exposición televisiva. En la Fórmula 1, marcas como DHL, socio global desde 2004, Heineken, Aramco y el grupo LVMH; en MotoGP, Tissot, cronometrador oficial desde 2001, la propia DHL, Michelin, proveedor único de neumáticos hasta finales de 2026 (en 2027 llega Pirelli), y Repsol, de vuelta en 2026 como socio oficial del campeonato con presencia en pista durante todo el calendario: todas disfrutan cada fin de semana de una exposición constante gracias a su posición a lo largo de la pista. Un valor mediático que, si hubiera que comprarlo a través de los canales publicitarios tradicionales, costaría cifras enormes.
Este ejercicio, en apariencia sencillo, esconde en realidad dos complicaciones prácticas, por otro lado fáciles de intuir.
En primer lugar, los paneles con el logotipo de los patrocinadores tienen que seguir a los campeonatos, viajar con ellos y montarse de nuevo en cada circuito. A diferencia de un estadio, que siempre está en el mismo lugar y puede guardar en un almacén la publicidad de banda para volver a exponerla en el siguiente partido, los circuitos acogen el MotoGP y la Fórmula 1 solo una vez al año. Paneles, vallas y soportes con la marca del patrocinador deben viajar con el resto del campeonato y volver a instalarse cada vez. Es un esfuerzo enorme, pero garantiza que la exposición en pista se supervise de primera mano y se gestione al milímetro, carrera tras carrera.
El segundo punto clave es que, a nivel televisivo, hay que asegurarse de que patrocinadores y socios reciban una exposición adecuada, coherente y proporcionada. Ningún patrocinador querría pagar millones de euros para luego ser olvidado por un realizador enamorado de un sector de la pista en el que ese logotipo no aparece. Para evitarlo, y para que en cada Gran Premio el producto, la exposición y la realización tengan siempre el mismo nivel, el MotoGP y la Fórmula 1 producen ellos mismos la señal de audio y vídeo destinada a las televisiones y la entregan ya terminada a las cadenas.

De la pista al salón: producir las grandes series del motor
Desde hace muchos años, el MotoGP y la Fórmula 1 han decidido tomar las riendas de la producción audiovisual de su propio producto. En su origen, la retransmisión de cada Gran Premio se confiaba a equipos, realizadores y medios locales, con enormes diferencias en la producción y emisión de las carreras. Cámaras distintas, configuraciones distintas, personal distinto y tecnologías de transmisión distintas hacían que ver el Gran Premio de Sudáfrica fuera una experiencia increíblemente diferente de ver la carrera de Mónaco, de Gran Bretaña o de Japón. Y no solo eso: patrocinadores y socios se quejaban de desigualdades de visibilidad y de una exposición de marca poco homogénea.
El cambio fue gradual. En MotoGP, Dorna (desde 2026 MotoGP Sports Entertainment Group, controlada por Liberty Media), titular de los derechos comerciales y televisivos desde 1992, empezó a grabar todas las carreras y a producir directamente las que no tenían una televisión local, construyendo con el tiempo una señal internacional estandarizada. En la Fórmula 1, la realización centralizada ya cubría casi todas las carreras a finales de la década de 2000, pero la última pieza llegó en 2023, cuando la F1 produjo por primera vez también el Gran Premio de Mónaco, hasta entonces en manos de Télé Monte-Carlo.
La idea de centralizar la producción nace de necesidades distintas, la calidad del relato para el público y la visibilidad prometida a los patrocinadores, que sin embargo van en la misma dirección: ofrecer al público, a los stakeholders, a los patrocinadores y a los socios un producto homogéneo, con características similares y estándares garantizados, independientemente del lugar en el que se corra.
Hoy, junto al paddock del MotoGP se encuentra un vanguardista TV compound, el corazón tecnológico que crea la retransmisión que los espectadores de todo el mundo ven a través de cadenas como Sky en Italia, DAZN en España, TNT Sports en el Reino Unido y ServusTV en Austria. La Fórmula 1 ha ido un paso más allá: buena parte de la realización trabaja en remoto desde el Media & Technology Centre de Biggin Hill, al sureste de Londres, una transición que la pandemia aceleró en 2020, y desde allí la señal llega a socios como Sky y, en Estados Unidos desde 2026, Apple TV. A lo largo de los circuitos, el mismo dispositivo de cámaras y el mismo equipo de producción recogen las hazañas de los pilotos en cada prueba del Mundial, mientras los mismos realizadores, técnicos de sonido y grafistas cortan, cosen y montan imagen a imagen, gráfico a gráfico. El esfuerzo, logístico y de recursos, es inmenso, y las tecnologías en juego no son menos sorprendentes que las que mueven los coches y las motos en carrera.
La serialización como herramienta fundamental del marketing deportivo
Serializar la producción, en sentido amplio, es decir, la producción del evento en pista, de las retransmisiones televisivas y de la gestión global, es un punto fundamental para campeonatos de estas dimensiones, de este peso económico y con aficiones tan numerosas.
Ante todo, la serialización, es decir, la estandarización entendida como réplica sistemática de protocolos, acciones y herramientas, permite un altísimo nivel de control. Montar personalmente todos los circuitos garantiza, por ejemplo, que cada patrocinador y socio reciba la exposición en pista que le corresponde por contrato. Ser autónomos en la producción televisiva significa, en cambio, asegurar que cada patrocinador reciba el tiempo en pantalla que se le debe, o poder dar más espacio a patrocinios regionales o de un solo evento. Es el mismo principio que hace tan interesante ser socio directo del titular de los derechos, que controla toda la cadena.
En segundo lugar, la serialización es fundamental para construir brand equity y fidelizar al público y a los aficionados. Conocemos bien la eficacia de la repetición en el marketing y lo importante que es construir con el tiempo una marca sólida, robusta y homogénea. Son cualidades fundamentales para marcas como el MotoGP y la Fórmula 1, que hoy deben hablar a un público cada vez más repartido entre televisión, streaming y redes sociales, como contamos en el artículo sobre patrocinio y visibilidad en la era digital.

La punta del iceberg
Los grandes campeonatos de dos y cuatro ruedas son hoy un enorme esfuerzo organizativo, económico y logístico. No es exagerado decir que lo que hacen coches y motos en la pista no es más que la punta de un inmenso iceberg que se mueve siempre bajo la superficie, a menudo ignorado por aficionados y telespectadores. Trasladar estos campeonatos, distribuirlos por televisión y montarlos en lugares y climas siempre distintos requiere miles de profesionales altamente especializados, una tecnología de vanguardia y un abundante flujo de dinero.
Hacerse cargo de la gestión de todo el campeonato, serializando su producción en todos los aspectos, es la solución a problemas de marketing y comunicación cada vez más centrales hoy en día. Por un lado, los grandes patrocinadores internacionales exigen un producto garantizado, sin contratiempos, en el que la visibilidad sea segura, esté servida y se mida con precisión. Por otro, las enormes aficiones de todo el mundo quieren seguir las hazañas de sus ídolos como si fuera una serie de televisión, con la misma fotografía, la misma realización y la misma calidad de imagen.
Ver esta extraordinaria maquinaria organizativa en acción es una emoción sin igual, incluso para quien no es aficionado. Formar parte de ella, como patrocinador, es una garantía de calidad y de visibilidad.
Preguntas frecuentes sobre la producción audiovisual de la F1 y el MotoGP
¿Quién produce las imágenes televisivas de la Fórmula 1?
Las produce directamente la Fórmula 1, que realiza la señal internacional de todos los Grandes Premios y la entrega a las cadenas. Desde 2023 produce también Mónaco, la última carrera que seguía en manos de una televisión local, y gran parte de la realización trabaja en remoto desde el Media & Technology Centre de Biggin Hill.
¿Quién produce las imágenes televisivas del MotoGP?
Las produce el titular de los derechos, Dorna Sports, desde 2026 MotoGP Sports Entertainment Group, con su propio TV compound en el paddock de cada Gran Premio. La señal terminada se distribuye después a cadenas nacionales como Sky, DAZN, TNT Sports y ServusTV.
¿Por qué la F1 y el MotoGP producen su propia señal de televisión?
Para garantizar un producto homogéneo en cada carrera y controlar la exposición de los patrocinadores. Una realización centralizada asegura que cada socio reciba la visibilidad prevista en su contrato, sin depender de las decisiones de realizadores locales distintos en cada circuito.
¿Cómo se garantiza la visibilidad de los patrocinadores en pista?
La publicidad viaja con el campeonato y el organizador la instala en cada circuito, en las posiciones que encuadran las cámaras. Así la exposición en pista se gestiona de forma uniforme y medible en todas las pruebas.
¿Qué patrocinadores tienen visibilidad en los circuitos de F1 y MotoGP?
En la Fórmula 1, socios globales como DHL, Heineken, Aramco y el grupo LVMH; en MotoGP, marcas como Tissot, cronometrador oficial desde 2001, DHL, Michelin, proveedor de neumáticos hasta finales de 2026, y Repsol, de vuelta como socio del campeonato en 2026.
¿Qué significa serializar la producción en el marketing deportivo?
Significa replicar de forma sistemática protocolos, herramientas y procedimientos en cada evento. En el motor permite controlar la exposición de los patrocinadores carrera tras carrera y construir una identidad de marca reconocible para el campeonato.