El 27 de junio de 2025 llega a los cines estadounidenses una película sobre un piloto que hace tiempo dejó atrás su mejor temporada y al que un viejo amigo llama para salvar a un equipo hundido al fondo de la parrilla. La protagoniza Brad Pitt y la dirige Joseph Kosinski. Al final de su recorrido, F1 recauda más de 630 millones de dólares en todo el mundo y se convierte en la película deportiva más taquillera de la historia.
Diez años antes habría parecido una apuesta temeraria. La Fórmula 1 era un deporte para entendidos, con un público fiel pero cada vez más mayor, poca presencia en redes sociales y casi desconocida en Estados Unidos. Hoy, según los datos de la propia F1, es la serie deportiva anual con más aficionados del mundo. La pregunta, entonces, es legítima: ¿por qué es tan popular la Fórmula 1 y por qué lo es precisamente ahora?
Los números de una popularidad que no se detiene
Según la Fórmula 1, en 2026 tiene más de 830 millones de aficionados en el mundo, un 64% más que en 2018. El dato más llamativo, sin embargo, no es el total sino su composición: las mujeres son el 42% del público y los aficionados menores de 35 años, el 43%. Para un deporte que creció durante décadas en torno a un público masculino y maduro, es un cambio de piel.
La televisión cuenta la misma historia. En 2025 la audiencia acumulada de la temporada, es decir, la suma de los espectadores de todas las carreras en televisión y en digital, alcanzó los 1.830 millones, unos 76 millones de personas por Gran Premio. En redes sociales, los canales oficiales han superado los cien millones de seguidores y en 2025, por quinto año consecutivo, la F1 fue la liga deportiva que más rápido creció.
Popularidad de puertas abiertas
Para entender de dónde viene este crecimiento hay que volver al 23 de enero de 2017, cuando Liberty Media completa la compra de la Fórmula 1 por un valor empresarial de unos 8.000 millones de dólares. Termina la era de Bernie Ecclestone, que había construido un negocio formidable sobre los derechos de televisión y los cánones de los circuitos, pero que miraba a los jóvenes y a las redes sociales con una desconfianza mal disimulada: en 2014 explicaba que los chavales no podían permitirse un Rolex y que él no quería saber nada de tuits ni de Facebook.
La nueva propiedad hace lo más sencillo y lo más difícil: abre las puertas. Llamémosla popularidad de puertas abiertas, la que nace cuando un deporte deja de proteger sus secretos y empieza a contarlos. El 8 de marzo de 2019 Netflix estrena la primera temporada de Drive to Survive, que lleva al espectador a los boxes, a las reuniones de los jefes de equipo, a las peleas entre compañeros. No hace falta entender el DRS para engancharse a una rivalidad, y la serie lo demuestra temporada tras temporada.
La película con Brad Pitt es el capítulo siguiente de la misma estrategia, y no es casualidad que lleve la firma de Apple: desde 2026 Apple TV emite en exclusiva todas las carreras en Estados Unidos, con un acuerdo de cinco años estimado en unos 150 millones de dólares anuales, frente a los cerca de 90 que pagaba ESPN. Lo contamos al hablar del acuerdo entre Apple y la Fórmula 1.
Estados Unidos, por fin
Durante décadas, Estados Unidos fue la gran espina clavada de la Fórmula 1: el mercado más rico del mundo y un deporte que allí no conseguía arraigar. Desde 2012 se corre en Austin, en el Circuit of the Americas; en 2022 llega Miami y en 2023 la carrera nocturna por el Strip de Las Vegas. Estados Unidos es así el único país con tres Grandes Premios en el calendario 2026, que cuenta con 23 carreras.
En 2026 la parrilla también ha crecido en número de equipos: Cadillac debuta como undécima escudería, con Valtteri Bottas y Sergio Pérez al volante. Que una marca estadounidense entre en la Fórmula 1 con un equipo propio dice, mejor que cualquier estadística, cuánto ha cambiado el peso de ese mercado.
¿La Fórmula 1 es un deporte?
Es una pregunta que mucha gente sigue haciéndose, y la respuesta es sí, sin dudarlo. En curva y en frenada un piloto soporta fuerzas de hasta cinco o seis veces su propio peso: a 5 g, la cabeza y el casco, que juntos pesan unos siete kilos, pesan casi treinta y cinco. El corazón se mantiene durante toda la carrera entre 150 y 190 pulsaciones por minuto, y en las carreras más calurosas se pierden dos o tres litros de sudor, a veces más. Por eso los pilotos entrenan como atletas de resistencia, con un trabajo específico de la musculatura del cuello que pocos deportes exigen.
Hay además un malentendido con el nombre. «Fórmula» no tiene nada que ver con las matemáticas: indica el conjunto de reglas técnicas que todos los coches deben cumplir. El primer Gran Premio puntuable para el campeonato del mundo se disputó en Silverstone en mayo de 1950 y, desde entonces, la fórmula ha cambiado muchas veces mientras el nombre se ha mantenido.
El laboratorio que se ve por televisión
En 2026 las unidades de potencia han cambiado a fondo: la parte eléctrica aporta cerca de la mitad de la potencia y el combustible es 100% sostenible. Para los fabricantes y las empresas tecnológicas, la Fórmula 1 ha vuelto a ser lo que fue en sus mejores años, un laboratorio al aire libre en el que las soluciones se ponen a prueba delante de cientos de millones de personas.
Es un aspecto que a menudo se olvida cuando se habla de popularidad. El público no solo mira quién gana: mira también cómo se gana, y las historias de ingeniería, de desarrollo y de decisiones técnicas se han convertido en parte del relato, ya no en un tema para unos pocos expertos.
Qué significa para una marca
Más público significa más valor, y más valor significa precios más altos. Según nuestro estudio de septiembre de 2026, hoy en la Fórmula 1 una presencia con derechos significativos parte de unos 2 millones de dólares al año, casi todos los equipos piden un compromiso mínimo de dos temporadas y los acuerdos de una sola carrera son raros y se limitan a pequeños espacios de marca. Quien quiera entender cómo se compone esa cifra encontrará los detalles en nuestra guía sobre cuánto cuesta patrocinar la Fórmula 1.
El precio, sin embargo, solo cuenta la mitad de la historia. La otra mitad la cuentan los aficionados: en la encuesta global de 2025 de la Fórmula 1 y Motorsport Network, el 76% de los encuestados afirma que los patrocinadores mejoran la experiencia de la Fórmula 1. Pocos contextos acogen a una marca con tanta disposición.
Una popularidad que hay que manejar con cuidado
Las puertas abiertas han traído un público nuevo, más joven y más variado. Lo han traído a través de las historias, incluso antes que de las carreras, y ese es el punto sobre el que debería reflexionar quien invierte en la Fórmula 1: un público que se ha enamorado del relato pide a las marcas que formen parte de él, no que lo miren desde una pegatina en el pontón. Queda por ver cuánto tiempo puede crecer un deporte a esta velocidad, y quién sabrá subirse a bordo antes de que la puerta, inevitablemente, empiece a estrecharse.
Preguntas frecuentes sobre la popularidad de la Fórmula 1
¿Por qué es tan popular la Fórmula 1?
Porque desde 2017, con Liberty Media, ha abierto sus puertas al público: Drive to Survive en Netflix, las redes sociales, la película F1 con Brad Pitt y tres Grandes Premios en Estados Unidos han atraído aficionados nuevos, más jóvenes y más variados. En 2026 tiene más de 830 millones de aficionados en el mundo, según la Fórmula 1.
¿La Fórmula 1 es un deporte?
Sí. En curva y en frenada los pilotos soportan fuerzas de hasta 5 o 6 g, el corazón se mantiene durante toda la carrera entre 150 y 190 pulsaciones por minuto y en las carreras más calurosas pierden dos o tres litros de sudor, a veces más. Para soportar estas cargas entrenan como atletas de resistencia.
¿Cuántos aficionados tiene la Fórmula 1?
Según la Fórmula 1, en 2026 tiene más de 830 millones de aficionados en el mundo, un 64% más que en 2018. Las mujeres son el 42% del público y los menores de 35 años, el 43%. En 2025 la audiencia acumulada de la temporada alcanzó los 1.830 millones de espectadores.
¿Qué papel ha tenido Drive to Survive en el crecimiento de la F1?
La serie, estrenada en Netflix el 8 de marzo de 2019, llevó a los espectadores a los boxes y a las rivalidades de la Fórmula 1 y enganchó también a quien no conocía las reglas. Ha sido uno de los motores del crecimiento del público joven y del estadounidense.
¿Por qué se llama Fórmula 1?
Porque «fórmula» indica el conjunto de reglas técnicas que todos los coches deben cumplir. El primer Gran Premio puntuable para el campeonato del mundo se disputó en Silverstone en mayo de 1950.
¿Cuánto cuesta patrocinar la Fórmula 1?
Según el estudio de RTR Sports Marketing de septiembre de 2026, en la Fórmula 1 una presencia con derechos significativos parte de unos 2 millones de dólares al año, casi todos los equipos piden un compromiso mínimo de dos temporadas y los acuerdos de una sola carrera son raros y se limitan a pequeños espacios de marca.