En junio de 2022 la Fórmula 1 acababa de recuperar el efecto suelo y los monoplazas, pegados al asfalto, dejaban tras de sí estelas de chispas como no se veían desde hacía años. Escribí entonces este artículo para explicar de dónde salen y por qué la Fórmula 1 decidió conservarlas. Lo volvemos a publicar tal como era, con una actualización, porque en cuatro años han cambiado muchas cosas: las normas sobre el fondo, las descalificaciones por fondo desgastado, incluso un problema de incendios en la hierba y, en 2026, una generación de coches completamente nueva.
Actualizado en septiembre de 2026.
En resumen: las chispas nacen de los patines metálicos fijados bajo el fondo del coche, que rozan el asfalto cuando el coche queda aplastado contra el suelo por la carga aerodinámica o por las compresiones de la pista. Desde 2015 son de titanio, elegido por la FIA sobre todo por motivos de seguridad, con el espectáculo como efecto secundario apreciado por televisiones y fotógrafos. El fondo se desgasta y se mide después de cada carrera: en 2025, entre otros, fueron descalificados por un fondo demasiado desgastado Lewis Hamilton en China y los dos McLaren en Las Vegas. Con las normas de 2026 los patines siguen siendo obligatorios, así que los Fórmula 1 siguen echando chispas.
El artículo de junio de 2022
El éxito, reciente y pasado, de la Fórmula 1 tiene mucho que ver con el atractivo de los monoplazas y de quienes los pilotan. Desde siempre estos extraordinarios prodigios de la técnica (y sus intrépidos pilotos) ocupan un lugar de primer orden en los sueños y las fantasías de jóvenes y no tan jóvenes amantes de la velocidad, de los motores y de todo lo relacionado con la industria del automóvil. No es casualidad que uno de los primeros adjetivos asociados al Circo sea “aspiracional”: Ferrari, por ejemplo, no se considera solo una escudería. “Todos somos de Ferrari”, por citar al cuatro veces campeón del mundo Sebastian Vettel.
En este imaginario espectacular, bien representado por una gran cantidad de pósteres, cromos, calendarios y páginas centrales de periódicos, ocupan un lugar especial las estelas de chispas que los Fórmula 1 dejan a su paso. Estas lenguas luminosas que nacen bajo los coches y que contribuyen al gran atractivo “estético” de la disciplina tienen en realidad detrás una serie de razones, algunas de ingeniería, otras de reglamento, que explican su presencia.
Como siempre en el mundo de la Fórmula 1, tampoco en este caso nada sucede sin un motivo. Y aunque pueda parecer un detalle, detrás de cada matiz de este increíble deporte siempre hay una historia. En definitiva, hay una respuesta muy concreta a la pregunta “¿por qué los Fórmula 1 echan chispas?”.
La magia de las cuatro ruedas
Como es evidente, los coches de F1 están muy lejos de los coches normales de todos los días. Además de las prestaciones del motor, desempeña un papel fundamental la carga aerodinámica que estos coches son capaces de generar y que les permite velocidades extraordinarias en curva.
Son muchos los elementos que contribuyen a la carga aerodinámica de un Fórmula 1 pero, simplificando, podemos decir que los principales son los alerones y el fondo del coche. Precisamente este último, gracias a un cambio de reglamento, ha vuelto al centro del interés de los diseñadores de la Fórmula 1 por la reintroducción del famoso efecto suelo, desaparecido de escena desde hacía más de veinte años.
Es del fondo del coche, una zona de altísima complejidad, de donde salen las chispas.
Las chispas las provocan las placas de titanio que protegen el fondo del coche cuando rozan el asfalto a alta velocidad. El fondo está hecho de un material similar a la madera (conocido como Jabroc, para ser exactos), estudiado para ser a la vez eficiente en cuanto al peso y conforme al reglamento. Al final de cada carrera, el fondo se mide para comprobar que no se haya reducido más de un milímetro. Hay que verificar que el coche no haya rodado demasiado bajo durante la carrera y que respete los parámetros reglamentarios. En caso contrario, se aplica la descalificación. Dado que, a diferencia de la madera, las placas de titanio que sujetan el fondo no se desgastan, la diferencia milimétrica entre el fondo y las placas determina si un reglaje es o no conforme a la normativa.
El contacto de las láminas metálicas con la pista crea fricción en situaciones de gran carga aerodinámica, cuando el coche queda “aplastado” contra el suelo por la presión del aire.
A lo largo de la historia de la F1, este particular “efecto especial” ha sido objeto de cambios destinados a acentuarlo aún más: en la temporada 2015 se introdujeron los llamados skid blocks, unos “patines” colocados en el fondo con el único objetivo de recrear las espectaculares estelas luminosas de los monoplazas de los años 80 y 90. El titanio se eligió tanto por su ligereza y resistencia como por su espectacularidad. Ese año la F1 se dio cuenta de que aquellas chispas eran importantes para los aficionados, las televisiones y los fotógrafos, así que se adoptaron soluciones tecnológicas que las hicieran posibles.
Resulta interesante la combinación de intereses elegida por la federación: por un lado el espectáculo y por otro la seguridad, llegando a la feliz conclusión de que una cosa no excluye la otra. ¿Se podría haber hecho una Fórmula 1 sin chispas? Sí. Existen soluciones tecnológicas con las que los monoplazas podrían evitarlas, pero se decidió conscientemente que son buenas para todos.
¿Las chispas dañan el coche?
La respuesta es: justo lo contrario. Las placas de titanio sirven para proteger la parte inferior del coche de posibles restos en la pista que podrían dañar las partes mecánicas internas.
Sin embargo, con la reintroducción en la temporada 2022 del fondo plano con canales Venturi y del ya citado efecto suelo, los equipos han tenido (y todavía tienen) que lidiar con el porpoising y el bouncing. ¿Qué son?
La última vez que un Fórmula 1 aprovechó el efecto suelo fue en 1983. Los flujos de aire se canalizan bajo el monoplaza, gracias a los canales Venturi, para crear carga y pegar el coche al suelo a alta velocidad. El famoso porpoising se produce cuando ya no queda espacio entre el fondo del coche y el asfalto, y la nueva zona de presión del aire hace que el coche se levante. En ese momento vuelven a intervenir los canales Venturi, que devuelven el coche al suelo (que los lectores más técnicos nos perdonen estas explicaciones científicamente “ligeras”). Este efecto de sube y baja no beneficia ni al coche, que somete a un fuerte estrés suspensiones y chasis, ni al piloto.
El bouncing, literalmente “rebote”, se asocia a menudo al porpoising aunque tiene algunas características diferentes. En este caso el efecto es más probable en pistas poco llanas, con muchas zonas “onduladas” (como en Bakú). La FIA se ha pronunciado al respecto y ha decidido tomar medidas para proteger la salud de los pilotos. Estos dos efectos hacen incómoda la conducción, con consecuencias para el estado físico del deportista (como le ocurrió sobre todo al siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton durante toda la primera parte de la temporada 2022 de Fórmula 1).
Como ya hemos dicho, la relación entre espectáculo y seguridad funciona en la mayoría de las soluciones tecnológicas adoptadas en el máximo campeonato de las cuatro ruedas. Basta pensar en las vidas salvadas por la introducción del HALO, que protege el habitáculo, o en el más emocionante DRS (drag reduction system), pensado para aumentar el número de adelantamientos durante la carrera. También la innovación se ha hecho un hueco con la era híbrida, y la introducción del ERS (energy recovery system), unido a las prestaciones del motor térmico, es la prueba.
Cuatro años después: qué ha cambiado
Releer un artículo unos años después también sirve para corregirlo. Esto es lo que sabemos hoy y lo que ha pasado con el fondo de los Fórmula 1 de 2022 a 2026.
Dos precisiones sobre el texto de 2022
La primera se refiere al origen de los patines. El fondo de madera, el llamado plank, y los patines metálicos que lo protegen existen desde 1994: no se introdujeron en 2015, lo que cambió fue el material. El titanio sustituyó al tungsteno, un metal mucho más pesado que podía soltarse y convertirse en un proyectil peligroso para quien venía detrás. La FIA explicó entonces que el motivo de la elección era la seguridad y que las chispas más vistosas eran un efecto secundario, sin duda bienvenido por televisiones y fotógrafos, pero no el objetivo.
La segunda se refiere al desgaste. También los patines de titanio se desgastan: la FIA calculaba que se desgastarían entre dos y dos veces y media más rápido que el material anterior. Por eso el reglamento no mide solo la madera, sino el espesor total del fondo en puntos concretos, alrededor de unos orificios practicados expresamente en el plank.
Las descalificaciones por fondo desgastado
Hasta 2025 el plank debía tener 10 milímetros de espesor, con un mínimo de 9 milímetros aceptado al final de la carrera. Es una norma que pesa en los resultados mucho más de lo que se cree. En el Gran Premio de Estados Unidos de 2023 fueron descalificados Lewis Hamilton y Charles Leclerc. En 2025 le ocurrió a Nico Hülkenberg en Baréin, a Hamilton en China y, en Las Vegas, a los dos McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri, con el equipo atribuyendo el desgaste al porpoising. En un campeonato decidido después por pocos puntos, como el de 2025, un milímetro de madera puede marcar la diferencia.
Chispas e incendios: el caso de Suzuka
En 2025 las chispas también se convirtieron en un problema. Durante la segunda sesión de libres del Gran Premio de Japón, en Suzuka, las chispas de los patines incendiaron la hierba junto a la pista y obligaron a interrumpir la sesión varias veces. La FIA hizo probar patines de acero inoxidable en los libres del Gran Premio de España y después decidió mantener el titanio, pero obligando a los equipos a tener patines de acero listos en cada carrera, para montarlos si la federación lo pide.
2026: coches nuevos, patines todavía en su sitio
En 2026 la Fórmula 1 ha cambiado de generación. Los coches son más pequeños y ligeros, con un peso mínimo de 768 kilos, una batalla de 3.400 milímetros y una anchura de 1.900 milímetros, y utilizan alerones delanteros y traseros móviles. Los canales Venturi de 2022 se han abandonado por fondos más planos, menos sensibles a la altura al suelo y al porpoising. El DRS ya no existe: en su lugar están la aerodinámica activa y el Overtake Mode, que da energía eléctrica extra al piloto que persigue. Lo explicamos en nuestro glosario de la Fórmula 1.
El fondo, en cambio, se mantiene. El reglamento técnico de 2026 sigue previendo un plank de 10 milímetros, con un mínimo de 8 milímetros, y un patín metálico obligatorio alrededor del orificio de medición delantero. Los patines pueden ser de una aleación de titanio o de acero inoxidable, y la FIA decide carrera a carrera qué material se usa. En otras palabras: mientras los patines toquen el asfalto, los Fórmula 1 seguirán echando chispas.
Por qué las chispas importan también a quien hace marketing
Cuatro años después, el punto de partida de este artículo sigue siendo válido: la Fórmula 1 vende un imaginario, y las chispas nocturnas de Singapur o Las Vegas son una de sus imágenes más reconocibles. Para una marca que elige la Fórmula 1, la asociación con ese espectáculo forma parte del valor. Si quiere saber cómo aprovecharla, empiece por nuestra página sobre el patrocinio en la Fórmula 1 o contáctenos.
Fuentes: Motorsport.com, la FIA sobre los patines de titanio; Autosport, por qué los Fórmula 1 echan chispas; Fórmula 1, las descalificaciones de Austin 2023; Fórmula 1, las descalificaciones del GP de China 2025; RaceFans, la descalificación de Hülkenberg en Baréin; Fórmula 1, la descalificación de los McLaren en Las Vegas; Autosport, los incendios de Suzuka; RaceFans, la norma sobre los patines de acero; The Race, el titanio se queda; FIA, reglamento técnico 2026; Fórmula 1, los coches de 2026; Motorsport.com, el fondo de los coches de 2026; Motorsport.com, las medidas contra el porpoising.
Preguntas frecuentes sobre las chispas de la Fórmula 1
¿Por qué los Fórmula 1 echan chispas?
Las chispas nacen de los patines metálicos fijados bajo el fondo del coche, que rozan el asfalto cuando el coche queda aplastado contra el suelo por la carga aerodinámica o por las compresiones de la pista. Desde 2015 los patines son de titanio, que produce chispas mucho más vistosas que el tungsteno utilizado antes.
¿Por qué la FIA eligió el titanio para los patines?
Por motivos de seguridad: el tungsteno era mucho más pesado y una pieza que se soltara podía ser peligrosa para quien venía detrás. Las chispas más espectaculares son un efecto secundario apreciado por televisiones y fotógrafos, no el motivo de la elección.
¿Las chispas dañan un Fórmula 1?
No, los patines sirven precisamente para proteger el fondo del coche. Pero el fondo se desgasta y se mide al final de la carrera: si está por debajo del espesor mínimo se aplica la descalificación, como les ocurrió a Hamilton y Leclerc en Austin en 2023 y a los dos McLaren en Las Vegas en 2025.
¿Los Fórmula 1 de 2026 siguen echando chispas?
Sí. También con las normas de 2026 el fondo debe tener un patín metálico obligatorio, de titanio o de acero inoxidable según lo que establezca la FIA en cada carrera, así que el contacto con el asfalto sigue produciendo chispas.
¿Qué pasó con los incendios de Suzuka?
En los libres del Gran Premio de Japón de 2025, las chispas de los patines incendiaron la hierba junto a la pista. La FIA probó patines de acero, decidió mantener el titanio y obligó a los equipos a tener patines de acero listos en cada carrera.